El Gran Problema del Ecuador
Presentamos un análisis inédito que explica muchas de las razones por las cuales la economía de Ecuador no termina de despegar. En este análisis además podrá ver cuán importante es su industria para la economía del país y para qué otras industrias es importante lo cual le abre un campo de oportunidades.
El Gran Problema del Ecuador
Debido a lo extenso del tema que hemos decidido abarcar en esta edición de Perspectiva, nos concentraremos en un análisis inédito de las industrias ecuatorianas, y a partir de ahí trataremos de entender qué está impidiendo que nuestra economía crezca y se desarrolle, y por qué el futuro cercano se muestra tan complejo.
Para quienes tratamos de analizar la economía con objetividad, no hay duda que la dolarización ha sido beneficiosa para el país. Diez años después de haberla adoptado en forma desesperada como tabla para evitar un colapso económico, la dolarización, ha realizado lo que se le pedía: estabilizar la macroeconomía que se había desestabilizado por el irresponsable manejo económico y político. La inflación y la devaluación, no nos quitaron el sueño durante la última década, ese es un resultado palpable de la dolarización.
Así, viendo hacia atrás y comparando con la “década perdida” de los noventa, la primera década del milenio nos parece bastante buena. Pero un análisis más específico, nos puede dar nuevos elementos de juicio. Posiblemente, no nos equivoquemos al señalar en forma bastante frontal, que la dolarización ha sido lo único bueno de los 2000. Lo anterior puede sonar muy radical, pero es el resultado de la investigación que presentamos a continuación.
Nuestra enfermedad
Durante la década de los años sesenta, Holanda registró un alza importante en su riqueza nacional como consecuencia de haber descubierto una gran cantidad de gas natural en el Mar del Norte, que sería explotado por la asociación público/privada más grande que se había visto hasta ese momento entre Shell, ESSO (ahora Exxon-Mobil) y el Gobierno holandés. Sin embargo, el acelerado crecimiento del sector de hidrocarburos, tuvo un efecto devastador sobre los demás sectores de la economía, haciéndolos menos competitivos, y desviando recursos públicos y privados hacia las actividades gasíferas. Desde entonces, a este fenómeno se lo conoce en economía como la “enfermedad holandesa” (la revista The Economist en 1977 acuño el término). Otros episodioS similares se pueden rastrear en la historia hacia España por efecto del oro sacado de América durante la Colonia y la fiebre del Oro australiana de mediados del SXIX.
¿Cuál es nuestra enfermedad? En Ecuador desde hace varios años que escuchamos hablar de la posibilidad de que nuestro país haya caído bajo los efectos de una enfermedad holandesa, promovida por el petróleo. Ese posiblemente era un secreto a voces que se repetía, pero en realidad no se había explorado demasiado o fundamentado en cifras. Aquí vamos a demostrar que efectivamente el Ecuador vive una enfermedad holandesa, y lo más grave es que la enfermedad viene por partida doble.
Para nuestro análisis tomamos datos de todas las industrias existentes en el Ecuador y que se clasifican en las Cuentas Nacionales por parte del Banco Central (47 en total). Todo sector, ya sea agrícola, industrial o servicios, se encuentra ahí y nos permite no solo ver la evolución de dicho sector sino su interrelación con el resto de la economía y con otros sectores. Básicamente lo que se hizo fue calcular para cada industria (nos referiremos en forma genérica a “industria” incluso cuando se trata sectores de servicios o agrícolas):
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El encadenamiento productivo: que se mide como el porcentaje de materias primas de otros sectores consumidas durante el proceso productivo respecto al valor final de la producción.
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La generación de riqueza: que se mide como el porcentaje del PIB de cada industria sobre el PIB total.
Con estas dos dimensiones, podremos conocer qué industrias son las que están más “concatenadas” con otras (en economía esto se conoce como consumo intermedio) y cuáles generan más riqueza en términos de participación en el PIB. En el gráfico 1 podemos apreciar todas las industrias. ¿Qué nota usted? Solo hay dos puntos que destacan de todo el gráfico, el uno en la izquierda y el otro en la derecha, todo el resto de puntos se encuentran concentrados en el centro y no se puede distinguir claramente su posición. Los dos que destacan son: extracción de petróleo crudo y fabricación de derivados de petróleo.
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Extracción de Crudo: Se trata de una industria que tiene una muy alta participación en el PIB (23%) pero que a su vez tiene una relativamente baja proporción de consumo intermedio (9%). Eso significa que la industria petrolera genera una gran cantidad de riqueza en términos del PIB para el Ecuador, lo cual la hace altamente importante, pero su nivel de encadenamiento productivo con otros sectores es bajo. En términos de desarrollo económico podemos decir que es muy difícil que la industria petrolera se convierta en el gran motor de la economía ecuatoriana en el futuro. La riqueza generada por esta industria es alta, pero seguirá siendo una especie de isla dentro del panorama industrial ecuatoriano. La vocación productiva e industrial del país, no debería estar atada solamente a la industria petrolera.
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Fabricación de derivados de petróleo: Se trata de una industria que tiene un nivel muy alto de consumo intermedio (183%), pero su contribución al PIB es negativa (-7%). Esto se explica porque los derivados de petróleo son utilizados en forma intensa por diferentes industrias del Ecuador, y a su vez el encadenamiento productivo es alto, pero como los derivados de petróleo son en su gran mayoría importados, la contribución a la riqueza nacional es negativa. Por supuesto, esto apoya lo que se ha dicho durante tanto tiempo: es un contrasentido que el Ecuador venda petróleo crudo y compre derivados, así como es un contrasentido que vendamos cacao barato y compremos chocolates caros. Todo se reduce al mismo problema, no estamos agregando valor a nuestra producción y seguimos dependiendo de sectores que explotan recursos naturales (esto se podrá apreciar claramente más adelante).
Lo que vemos es que el Petróleo, ya sea como petróleo crudo o como derivados, está opacando al resto de las industrias del Ecuador, pero ese no sería un problema demasiado grande si el resto de las industrias no-petroleras son los suficientemente fuertes y competitivas. ¿Lo son? Para saber eso, debemos eliminar de nuestro gráfico y nuestro análisis al sector petrolero, pues está causando demasiado “ruido”.
Antes de pasar a este otro punto, vale la pena preguntarse si estos datos son hasta el 2007 y reflejan que el petróleo se ha convertido en omnipresente en el panorama productivo del Ecuador, ¿será que en 2008 y 2009 estuvimos algo mejor? Todavía estamos esperando datos de cuentas nacionales del 2008 y los del 2009 tardarán bastante más, pero no tenemos duda que debido a los altos precios del petróleo y al alto costo de los derivados, la enfermedad holandesa del Ecuador con seguridad haya empeorado en estos dos últimos años. No vemos motivos para pensar lo contrario.
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